Arte Naïf

Arte Naïf

Cuando hablamos del trabajo de artistas que no han sido previamente enseñados, és habitual que en nuestra crítica aparezcan habitualmente términos como ingenuidad, primitivismo, intuición e instinto.

A pesar de lo fácil que resulta poder recurrir a todos estos términos, los artistas autodidactas siguen siendo difíciles de ser definidos (las palabras a veces no bastan).

Estos artistas trabajan desde una persistente visión interior. Expresan esa visión de una forma coherente con las reglas que ellos mismos se crean. La pasión y la intensidad del trabajo que nace de una visión pura y personal ha llamado poderosamente la atención entre coleccionistas de todo el mundo.

El arte naïf en Haití.

Un joven e idealista maestro y artista norteamericano, Dewitt Peters, llegó a Haití en 1943... Emocionado por la belleza del país y sorprendido por la ausencia de arte, abrió en 1944 el Centro de Arte, planeado como un instituto de enseñanza y una galería. Allí exhibía exclusivamente arte occidental. Un día recibió por correo una pintura asombrosa de Cap-Haitien. Una pintura naïf, esa obra maestra de Philomé Obin titulada Llegada del Presidente Roosevelt a Cap-Haitien... Gracias a esta pintura de Obin, Peters se dio cuenta de que en Haití podría nacer un arte de tipo popular. Poco tiempo después de la inauguración del Centro, aparecieron otras obras, todas de estilo naïf; Dewitt Peters logró reunir a los autores en torno al Centro de Arte, donde tuvieron facilidades para conseguir materiales de pintura. En poco tiempo todos trabajaron juntos, conscientes ya de ser artistas. Artistas que durante décadas habían pintado desconocidos, humildemente, fueron descubiertos y estimulados a desarrollar y ampliar sus talentos individuales. El Centro se convirtió así en un catalizador de energía artística y como el arte se volvió una fuente de entradas atrajo a un número creciente de artistas.


 

Arte Naïf

Algunas obras Naïf